Que nadie diga que fue sorpresa

Por: Guillermo Sesma

La Silla Rota, September 09, 2020

Trump, es un contendiente serio, con el control del Estado y de la Suprema Corte. Si no energiza su campaña, Biden va a perder. | Guillermo Sesma

A menos de dos meses para que se lleven a cabo las elecciones presidenciales en Estados Unidos se están viviendo días sin precedentes. Son las elecciones más polarizadas desde aquella en el 2000 donde George W. Bush le ganó en tribunales al entonces vicepresidente, Al Gore.

Hoy en 2020 en la pandemia mundial más grande de la historia, el polémico y racista actual presidente, Donald Trump está lejos en las encuestas para poder retener la presidencia y vencer al ex vicepresidente, Joe Biden. Sin embargo, cada día se acerca más debido a la campaña poco energética de Joe Biden y Kamala Harris.

Dentro del sistema político norteamericano existe una figura que ellos denominan "PAC" (Political Action Committee), que son agrupaciones de personas, empresas o instituciones cuyo objetivo es generar aportaciones económicas que beneficien a alguno de los candidatos, pero, también existen los "Super PAC"; la diferencia entre unos y otros es que los Super PAC´s no tienen limitaciones en las aportaciones y eso las hacen casi imprescindibles en las campañas a presidente.

Durante las recientes semanas y a raíz de la poca energía de la campaña demócrata, se formó uno de estos Super PAC´s a favor de Joe Biden. Ellos contrataron a una dupla estratégico-creativa que lograron encontrar una serie de oportunidades para poder mantener el margen electoral y no perder. Sergio Alcocer y Juan Proaño, con múltiples campañas de gran éxito en Estados Unidos, lograron encontrar un nicho que no ha sido atendido durante la presente campaña que son los milenials multiculturales y los miembros de la generación Z. La premisa básica es que todo lo malo que ha pasado bajo el presidente número 45, sí, Donald Trump y hace el recuento claro de las más de 189 mil muertes por covid-19, los más de 30 millones de empleos perdidos, los 26 millones de protestantes en contra de la violencia policiaca, las más de 5 millones de mujeres que han marchado buscando equidad en sus derechos y los más de 5 mil niños separados de sus familias en las fronteras.

La propuesta es simple, "Di no al 45, vámonos al 46". Esta no es una campaña donde el objetivo es promover una política pública, es una campaña encaminada a generar un momento energético en el equipo de Biden, quien aún teniendo grandes cantidades de dinero, no ha sabido invertirlo para obtener resultados positivos. Para eso esta campaña está buscando cruzar varios medios, utilizar medios digitales, tradicionales, espectaculares y se contrató un documentalista multi premiado con 10 Emmy para la creación de uno especial. Es más, se está pidiendo a los medios que el día 45 no mencionen a Trump por su nombre y lo llamen únicamente 45. "Di no al 45, vámonos al 46", podría ser una de las muchas soluciones que necesita la campaña de Biden, que de no cambiar y saber administrar su ventaja, perderá las elecciones en noviembre.

Trump, es un contendiente serio, bueno para los debates y con el control del Estado y de la Suprema Corte. Si no energiza su campaña, Biden va a perder. Que nadie diga que fue sorpresa, Trump está enfilado a empatar y ganar como hace cuatro años. La creatividad es una herramienta extremadamente útil en manos de expertos, sin embargo, aún queda la duda si será un recurso suficiente para desequilibrar la balanza electoral estadounidense, pero eso solo el tiempo lo dirá.

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